Hay actrices que interpretan personajes, y hay actrices que se convierten en ellos. Paola Fernández pertenece al segundo grupo. En La Captura, su Isaura no es solo la esposa de un policía federal; es el reflejo de miles de mujeres mexicanas que sostienen hogares mientras sus seres queridos arriesgan la vida en las calles. En Valiendo Madres, su Vicky encarna la maternidad desde la escucha y el respeto. Y en Amor de Oficina y Santita, demuestra una versatilidad que la consolida como una de las actrices más interesantes del momento.

Pero Paola es mucho más que sus personajes. Es también una mujer que ha transformado el dolor en acción, que alza la voz por la inclusión de personas con discapacidad, y que sueña con papeles que la saquen completamente de su zona de confort. En esta entrevista para Ambiance nos demuestra por qué este es, sin duda, su año.

Paola, actualmente estás en La Captura, una película que narra la noche de la aprehensión de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Interpretas a Isaura, la esposa del policía federal Arturo Carmona (Alfonso Herrera). ¿Cómo fue el proceso de construir a un personaje que es el sostén emocional en medio de una situación de tensión extrema, y qué fue lo que más te conmovió de su historia?

Sin duda fue un proceso muy gratificante. Isaura no es quien arriesga la vida en las calles como Arturo, pero carga con algo igual de pesado: la incertidumbre del día a día, el no saber si su esposo va a regresar a casa. Tiene que ser la fortaleza del hogar, sostener a sus hijas y mostrarse fuerte ante ellas, aunque por dentro esté rota. Explorar esa dualidad fue un reto hermoso.

Y lo que más me conmovió de esta historia es saber que en México hay muchísimas mujeres que viven exactamente esa misma realidad, y que ellas también son heroínas. Isaura me hizo pensar en todas esas mujeres anónimas que sostienen a sus familias en silencio, mientras alguien que aman arriesga la vida por hacer lo correcto en este país.

Has comentado que La Captura representó para ti “la oportunidad de contar una historia inspirada en hechos reales”. ¿Qué responsabilidad sientes al dar vida a una historia tan cercana a la realidad mexicana, y qué crees que aporta esta película a la conversación sobre el narcotráfico en el país?

Siento una responsabilidad enorme, porque al estar basada en hechos reales hay una verdad y una memoria que hay que honrar con respeto y con mucho cuidado.

Y creo que esta película aporta algo muy necesario a la conversación en nuestro país: durante años hemos glorificado a los personajes del narcotráfico, y creo que ahora llegó el momento de contar también las historias de esos héroes anónimos que existen allá afuera y que arriesgan su vida día a día. Porque sí existen, porque sí hay personas que también quieren lo mejor para México. La Captura nos recuerda que se puede tomar la decisión correcta, que se puede ser un héroe, y que la gente puede inspirarse en eso, en lugar de inspirarse en la violencia.

Este 2026 ha sido un año de mucha actividad para ti: Amor de Oficina (Netflix), Santita (Netflix) y ahora La Captura. ¿Cómo estás viviendo este momento de consolidación y qué significa para ti que todos estos proyectos se estén estrenando prácticamente al mismo tiempo?

Ha sido un año increíble, profesional y personalmente, porque por primera vez estoy llena de gratitud, viendo los frutos de tantos años de esfuerzo, de tantos “noes” que recibí al principio de mi carrera, y de tantas veces que estuve a punto de darme por vencida. Tomé miles de trabajos fuera de la actuación porque ya estaba empezando a dudar si lo lograría, y hoy siento que cada vez me acerco más al tipo de actriz que siempre soñé ser.

Trabajar con Gael García, con Noé Hernández, con Poncho Herrera, ha sido cumplir sueños que tenía desde hace muchísimos años. Y estos tres proyectos que mencionas —Santita, Amor de Oficina y La Captura— son personajes totalmente distintos entre sí, lo cual me llena aún más de orgullo y me hace creer más en mí misma. La verdad, me siento como si hubiera ganado un Óscar con todo lo que me está pasando, porque hoy puedo decir que no me rendí ante tantos “noes”, que aguanté, y que estoy estrenando una película tan exitosa como La Captura. Hoy entiendo que todo ese esfuerzo, esa perseverancia y ese no quedarme quieta no fueron en vano. Los sueños sí se cumplen.

En la serie Valiendo Madres (Prime Video), interpretas a Vicky, una madre que apoya a su hijo incondicionalmente. La serie aborda temas como la sexualidad femenina y la maternidad. ¿Qué te atrajo de este proyecto y cómo fue trabajar con un elenco tan diverso de mujeres?

Valiendo Madres es un proyecto que disfruté muchísimo, porque me parecía muy necesario que existiera una serie donde las protagonistas fueran mujeres, y que abordara la maternidad desde distintos puntos de vista, dejando claro que no hay una sola forma correcta de ser madre.

Grabábamos en el Ajusco, sin señal, y eso terminó siendo un regalo: nos obligó a todo el elenco a convivir de verdad, a conocernos más allá de las cámaras. Estar rodeada de tantas mujeres fue una experiencia divertidísima.

Y creo que el proyecto también me transformó a mí. A través de Vicky y de la historia de su hija, aprendí a hablar con lenguaje incluyente, a respetar las infancias, y a entender que no debemos amoldar a nuestros hijos e hijas a los moldes con los que a nosotros nos criaron. Me da mucha esperanza ver que los tiempos están cambiando, y que cada uno puede ser libre de ser y de vivir como realmente se siente.

Azul, Isaura, Aguacero… ¿Qué tipo de personajes te gustaría explorar que aún no hayas hecho?

Ahora mismo lo que más tengo ganas es de hacer mucho cine, amo el cine. Uno de mis sueños es hacer terror, es un género que me fascina. También me muero por interpretar a alguien con una enfermedad o con un padecimiento mental, algo muy retador que me transforme incluso físicamente. Y soy muy fan de jugar con los acentos, así que también me encantaría explorar eso en algún personaje.

Creo que eso es lo que más sueño ahora: papeles que me exijan salir completamente de lo conocido.

Paola Fernández

Más allá de la actuación, has construido una voz con sensibilidad social, vinculándote con Fundación Carita A.C. y Música Accesible, iniciativas que promueven la inclusión y la accesibilidad para personas con discapacidad. ¿Cómo nace ese compromiso y de qué manera crees que la industria del entretenimiento puede ser más inclusiva?

Este compromiso nace de una historia muy personal: tuve una hermana con discapacidad, y junto con mi familia viví lo difícil que era casi no poder salir de la casa por la falta de accesibilidad en Guadalajara, algo que lamentablemente sigue pasando.

Como dice Kike Vázquez: no son las personas discapacitadas, son los lugares los que las vuelven discapacitantes. Se nos olvida que cualquiera, por un accidente o por la vejez, va a necesitar espacios accesibles algún día. Cuando no vemos personas con discapacidad en festivales o conciertos, no es porque no existan, es porque esos espacios no están pensados para ellas.

Por eso sueño con que Música Accesible crezca, y creo que en el entretenimiento debería ser casi obligatorio que cada producción incluya personas con discapacidad, ya sea frente o detrás de cámaras. Ya lo estoy viendo en algunas producciones, y eso hay que celebrarlo, pero aún falta que esto deje de ser una moda y se convierta en una inclusión real.

Paola Fernández

Has mencionado que “la clave está en la diversión de la creación” y que “cuando termina un rodaje, ese personaje se queda ahí”. En una profesión tan emocionalmente demandante, ¿cómo cuidas tu salud mental y logras separar la vida personal de los personajes que interpretas?

Para mí ha sido relativamente fácil desprenderme de los personajes, quizás porque no me ha tocado uno tan retador como sería, imagino, interpretar a alguien como el Guasón.

Curiosamente, todos mis personajes me llegan en momentos cruciales de mi vida, y de todos aprendo algo que se queda en mí. Un ejemplo muy fuerte fue La Doña: mi personaje, Noelia, tenía una hermana que había muerto, justo cuando en la vida real mi hermana acababa de fallecer mientras grababa esa novela. Fue un reto enorme, pero también una catarsis; ese personaje, mucho más resiliente que yo en ese momento, me ayudó a salir con más fortaleza de ese duelo.

Creo que los personajes más retadores emocionalmente también te dejan algo a cambio: en este caso, como a Noelia le asesinaron a su hermana, ese personaje abrió mi mundo hacia las marchas del 8M y hacia el trabajo tan valioso de las madres buscadoras.

Para conocer más de Paola

Si no fueras actriz, ¿a qué te dedicarías?

Antes solía decir que sería bióloga marina, porque amo el mar. Pero hoy en día creo que definitivamente sería guionista o productora, algo relacionado con el arte.

Aunque si pudiera pedir un deseo, sería cantante. Creo que con eso se nace, y para mí es el mejor arte.

¿Cuál es la serie o película que más veces has visto y por qué?

Mi serie favorita es Los Sopranos, la he visto varias veces, aunque confieso que nunca he visto el final, porque me rehusaba a aceptar que se acababa. Amo absolutamente todo de esa serie: las actuaciones, el guion, el arte, el vestuario, cada detalle.

Sex and the City también es de las que más he visto. Es un clásico con el que me siento muy identificada, sobre todo en la etapa de vida en la que estoy ahora, y tiene un guion y unas actuaciones increíbles.

De películas, sin duda Asesinos por Naturaleza. Es el personaje más soñado que me gustaría interpretar algún día; el guion es de Tarantino, y me fascina también cómo está editada.

Paola Fernández

¿Un lugar en México al que siempre vayas para recargar energías?

Antes solía ser Bacalar, porque mi mamá y mi hermana vivían ahí, pero no he regresado desde que ella murió. Así que, sin duda, hoy ese lugar es Guadalajara: ir a ver a mi familia, comer comida tapatía, estar con los míos, es lo que más me recarga en el mundo.

Y Tepoztlán también es un lugar al que amo ir a conectar.

¿Qué canción no puede faltar en tu playlist para entrar en el mood de un personaje?

Hay dos canciones que no pueden faltar, porque las he usado para entrar en personaje en distintos proyectos y me ponen en un mood muy especial, con mucha energía. Una es Psycho Killer, y la otra es Ni Parientes Somos. Esas dos canciones me ayudan a entrar en la ficción con mucha más fortaleza.

¿Cuál ha sido el mejor consejo que te han dado en tu carrera y quién te lo dio?

Cuando filmé La Doña, tuve la oportunidad de trabajar con Erick del Castillo, papá de Kate. Él me dio dos consejos, los mismos que le dio a Kate cuando ella empezaba en la actuación: no te contamines del ambiente —del medio—, y no descuides a los que más quieres.

Durante muchos años no entendí del todo ese consejo, pero nunca se me olvidó. Y hoy, después de tanto tiempo, tiene toda la lógica del mundo por qué me lo dijo.

Sigue a Paola en Instagram: @soypaofernan

 

Créditos

Fotografía: Sam Taka Taka @samtakataka

Video: Ernesto Favela @ernestofavelaa

Stylist: JJ Rizo @jj.rizo

Make up: Octavio León @octavioleon

Hair: Alejandro Iñiguez @alejandroiniguezhair

PR: Jerry ML Talento y Entretenimiento @jerryml1

Entrevista: David Patiño Torres @bavidbavid